Migración Consciente

Migración consciente. “La puerta de entrada: una decisión”
12 marzo, 2020 Clara Laffaye
@sofialaffaye
Clara Laffaye

¿En qué momento nos convertimos en inmigrantes? ¿Cuándo ingresamos a una nueva cultura?

El cambio de residencia es un hito importante en la vida de una persona.

Asimismo, al experimentar ser yo misma inmigrante y mientras acompaño a otros en este camino, he aprendido que asumirse como inmigrar implica también una decisión. Pues esta decisión, esta relacionada con hacer un  movimiento emocional interno e íntimo.

Por un lado, cambiar de residencia es un acto externo y visible con una fecha y un lugar específico.

En cambio, la determinación interna de poner en movimiento las emociones hacia otro espacio, es diferente.

La decisión interna no es tan visible en el momento aunque sí en sus efectos en la vida.

En cuanto al tiempo la decisión es gradual,  se va gestando de a poco y no de manera lineal.

A diferencia de la mudanza tiene tiempos rápidos y ritmos bien marcados.

Ambas -mudanza y decisión interna-  van enlazadas pero no son iguales.

Mudarse implica una lista enorme de cosas para hacer con fecha de vencimiento, mientras que para mover emociones se necesitan pausas y tiempo de encuentro con uno mismo y con otros.

Como resultado la migración tiene al menos dos caras que no necesariamente van de la mano.

Algo que acá en Miami, en Key Biscayne se siente a diario.

En definitiva una cosa es llegar a una fiesta y otra cosa es ser parte de la fiesta.

Si bien  hay un acto físico, externo, visible para todos hay otro que sería dejarse empapar por una cultura diferente.

Ambos planos están uno al lado del otro, aunque no siempre juntos.

La  cara de la inmigración interna  implica aceptar que somos parte de  otra cultura y recibir la nueva cultura que se nos ofrece. Es animarnos a participar, desde nuestra particularidad.

Al mismo tiempo, inmigrar desde el plano interno se relaciona con un primer acto de voluntad de querer estar en donde estoy, de querer pertenecer, de aceptar un nuevo lugar.

La inmigración es un movimiento, una emoción, una e-motion.

En la medida que nuestras emociones se van uniendo con la mudanza podemos iniciar una unificación interna que genere alegría.

Ser consciente del acontecimiento interno de una decisión ayuda a andar el camino de la vida y, a ir integrando en nuestras vidas las diferentes situaciones y emociones.

Me gustaría preguntar, Cuándo decidimos vivir acá? ¿Qué fue lo que nos llevó a tomar esa decisión? ¿Cuales fueron los sucesos que reforzaron la decisión? ¿Cómo fueron los movimientos de las emociones?

 

 

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